Habitualmente cada destino que visita un turista se destaca por una cualidad que la convierte en su principal atractivo. Claro está que, rara vez, encuentra excepciones como lo en el caso de Valdivia. Esta maravillosa ciudad se diversifica en su belleza natural, su riquísima cultura, su singular arquitectura y su magnífica historia.

Capital de la provincia homónima y de la Región de Los Ríos, fue fundada en 1552 por el conquistador español Pedro de Valdivia, bajo el nombre de Santa María la Blanca de Valdivia, fue una de las primeras ciudades fundadas en Chile. Durante el Chile colonial, se la consideraba la llave del mar del sur, porque era un enclave estratégico para el acceso al océano Pacífico. A raíz de eso se construyó un conjunto de fortificaciones que la protegían de ataques enemigos o de los indígenas de la zona, que no aceptaban a los conquistadores llegados de Europa.

En este sitio deslumbrante el visitante tiene la posibilidad de disfrutar diferentes deportes acuáticos en los diversos clubes que allí se encuentran. Estos son el Club Deportivo Phoenix Valdivia, Club Centenario de Remeros y el Club de Remeros Arturo Prat.

Otra virtud que ofrece Valdivia es su maravillosa vida nocturna, repleta de pubs, discos y los mejores recitales musicales. Para acompañar esto nada mejor que saborear su increíble gastronomía. También hacen a su confort y calidad de turismo la inmejorable oferta de hoteles en Valdivia.