El helicóptero más efectivo en el combate de los incendios forestales integró a su flota aérea, entre arrendados y propios, la Corporación Nacional Forestal (CONAF). Con la incorporación del Sikorski S-64 de nombre Athena (Atenea en español), se cuenta actualmente a nivel de la Corporación con 65 mil litros de agua o retardante para lanzamientos, ya que esta aeronave tiene una capacidad de lanzamiento de 10 mil litros.

Así lo destacó en el aeropuerto internacional de Santiago, en el sector del hangar de la empresa Santiago FBO, donde se está instalando el tanque ventral a este helicóptero que estaba en el amazonas de Perú, el director ejecutivo de CONAF, Aarón Cavieres, quien además recordó que actualmente en el país ya operan, a través de las empresas forestales, otros dos helicópteros denominados grandes, como son otro Sikorsky y un Chinook, este último con una capacidad de lanzamiento de 8 mil litros.

“Hemos integrado este helicóptero, que si no es el mejor, es uno de los mejores para combatir los incendios forestales a nivel mundial. Uno de los factores importantes es que junto con poder posicionarse en un lugar, puede dirigir a puntos muy específicos el lanzamiento del agua. Con este helicóptero hemos llegado a las 41 aeronaves como CONAF (25 helicópteros y 16 aviones), justo en el período que hemos anticipado como más crítico de incendios forestales”, destacó Cavieres.

El Sikorsky S-64 fue arrendado a la empresa nacional Medicair por 100 días, con un costo de 3 millones de dólares, y una vez que se le instale el tanque ventral se trasladará a la ciudad de Los Ángeles, en la Región del Biobío, desde donde operará.

Para el gerente comercial de Medicair, Mario Espinosa, uno de los aspectos más sobresalientes de este helicóptero es que “puede captar agua, absorber agua desde fuentes de poca profundidad y muy rápido. Puede cargar y llenar estanque en unos 42 segundos, por lo que su nivel de operación en combate de incendios forestales es muy eficiente”.

Otras características técnicas de esta aeronave son que su tripulación son dos pilotos , más un observador en cabina trasera, tiene una autonomía de vuelo de 2,5 horas y una velocidad crucero de 170 km/h, y es del tipo biturbina. A diferencia de muchas aeronaves cisterna de ala fija (aviones), las puertas del tanque son controladas por un microprocesador y se ajustan a la velocidad para permitir un caudal que coincide con el nivel de cobertura seleccionada por el piloto.

Nuevos vehículos en Valparaíso

En tanto, en el aeródromo de Rodelillo, la Corporación Nacional Forestal (CONAF) presentó parte de los nuevos recursos que adquirió para el combate de incendios forestales en la región de Valparaíso, que consisten en seis vehículos de ataque inicial para áreas de interfaz urbano-rural, tres puestos de mando móvil, cuatro dron, 181 equipos de radiocomunicaciones y sus accesorios, y 398 mochilas ergonométricas con manta ignífuga y bomba de espalda.

La compra de estos móviles y dispositivos se concretó gracias al aporte del Gobierno Regional de Valparaíso, que otorgó a la institución forestal un presupuesto de $2.149.527 millones para este ítem.

Al respecto, el intendente Gabriel Aldoney manifestó que con los nuevos recursos buscan agilizar el combate de las emergencias forestales, “porque nos parece que debemos ir sostenidamente reduciendo los tiempos de reacción cuando se enfrenta un problema de esta naturaleza, incorporando una serie de tecnologías más modernas, que permitan hacer análisis más exactos de la situación que se puede generar a través de simulaciones, de tal manera de poder distribuir los equipos y también el personal de manera mucho más eficiente”.

Además, sostuvo que el equipamiento aumenta la seguridad de los brigadistas, puesto que recibieron “implementos personales que les van a permitir reaccionar frente a situaciones de mayor riesgo, y también mantener comunicación permanente con los centros de mando”.

Para el director ejecutivo de CONAF, Aarón Cavieres, a través de esta iniciativa, “fortalecemos el ataque terrestre inteligentemente, porque más del 50 % del tiempo de combate durante el verano pasado estuvo dedicado a proteger viviendas, localidades, ciudades, y para eso, evidentemente, necesitamos ajustar nuestro método”.