El acarajé es uno de los íconos gastronómicos más populares de Brasil. Se trata de una croqueta hecha de porotos cabecita negra (feijão fradinho) molidos, que se vende en bandejas en las calles, sobre todo en Salvador, y se sirve rellena con vatapá (crema de camarón), caruru (quimbombó cocido), ensalada, picante y camarones deshidratados.
 

Día Nacional da Baiana de Acarajé. Foto: Elói Corrêa/GOVBA

Desde 2004, las bahianas del acarajé fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por el Instituto Nacional de Arte y Patrimonio de Brasil, (IPHAN). Además de este título, en 2012 las bahianas fueron reconocidas como Patrimonio Inmaterial de Bahía y Patrimonio Cultural de la ciudad de Salvador. Dada su importancia en la vida de la ciudad, el acarajé también fue declarado Patrimonio Cultural de Salvador en 2005.

 
La profesión de baiana de acarajé se oficializó mediante una ley municipal de Salvador, en 1998. Se estima que hay más de 3.500 bahianas registradas para vender acarajé en la capital del estado, una tradición que comenzó en la época colonial, cuando las esclavas negras eran autorizadas a vender comidas preparadas en las calles de la ciudad.
 

Bahiana con acarajé.

El Día de las Bahiana del Acarajé se celebra en el centro histórico de Salvador, polo con la mayor concentración de profesionales del sector, que son entrenadas y censadas por el gobierno de la ciudad. Cada 25 de noviembre se realiza un gran desfile por las calles del centro, que culmina con  una misa o servicio religioso con música que rinde honor a la herencia africana de la ciudad de Salvador, también conocida como la Roma Negra.

(Fotos: Gobierno de Bahía, Fotos Públicas)