Chile ha marcado un antes y un después en la industria nupcial latinoamericana. La empresa nacional Bodas de Destino, fundada en La Araucanía por Valentina Vera y Felipe Gacitúa, fue reconocida como la Mejor Destination Wedding Planner de Latinoamérica en los Latin American Wedding Awards 2025, celebrados en República Dominicana.

Bodas de Destino fue reconocida como la Mejor Destination Wedding Planner de Latinoamérica en los Latin American Wedding Awards 2025.
Este hito representa la primera vez que una firma chilena obtiene este importante galardón, situando al país como uno de los más atractivos para celebrar matrimonios con identidad, elegancia y compromiso sostenible.
Con operaciones en regiones clave como La Araucanía, el Maule, Los Lagos y la Región Metropolitana, así como presencia internacional en la Riviera Maya y República Dominicana, Bodas de Destino ha logrado convertir los paisajes chilenos en escenarios de ensueño para parejas nacionales y extranjeras. Su enfoque incorpora diseño emocional, producción sustentable y la valorización de culturas locales, generando un nuevo estándar de calidad en el turismo de romance.
“Este premio no es solo un reconocimiento a nuestro equipo, sino a todo un país que está listo para ofrecer experiencias de amor únicas, diversas e inolvidables”, declaró Valentina Vera, directora de Bodas de Destino y líder del movimiento que impulsa a Chile como referente internacional.

Bodas de Destino ha logrado convertir los paisajes chilenos en escenarios de ensueño para parejas nacionales y extranjeras.
Además, Vera es una de las organizadoras del próximo Santiago Wedding Summit, encuentro nacional de turismo de romance que se llevará a cabo los días 18 y 19 de agosto de 2025, en el centro de eventos del Metropolitan Santiago Convention Center, y que reunirá a los principales actores del rubro: wedding planners, agencias de viajes, municipios, hoteles boutique y emprendedores creativos. El evento promete ser un espacio de innovación, formación y colaboración para fortalecer esta industria en todo el territorio.
Este reconocimiento abre una nueva etapa para el turismo chileno, demostrando que el amor, cuando se celebra con propósito, puede transformar destinos, comunidades y futuros.

