Algunas parejas quieren caminar por las calles de Roma como si fueran protagonistas de una comedia romántica; otras prefieren despertar frente a una laguna turquesa en Bora Bora o perderse entre los templos de Kioto. También están quienes, después de organizar un matrimonio, solo aspiran a llegar a un resort del Caribe donde la decisión más compleja del día sea elegir entre la piscina o la playa. Distintos guiones, pero una misma intención: convertir la luna de miel en un viaje difícil de repetir.
Durante 2026, esa expectativa se tradujo en un crecimiento de entre 12% y 15% en el segmento de viajes de pareja de larga distancia y experiencias especiales, categoría donde se concentran las lunas de miel. Según datos de COCHA Travel Insights, el valor bruto por viaje también aumentó cerca de 8% frente a 2025, impulsado tanto por el alza de los servicios turísticos internacionales como por una decisión consciente de las parejas de invertir en mejores alojamientos, experiencias privadas y mayor protección durante el recorrido.
“La luna de miel dejó de ser un viaje más del año y pasó a ser el viaje. Cuando ocupa ese lugar, la pareja deja de decidir únicamente por precio y comienza a pensar en cómo se quiere sentir. Eso explica que este año no solo viajen más parejas, sino que estén dispuestas a invertir cerca de un 8% más por viaje”, explica Daiana Medina, head de Branding & PR de COCHA.
El Caribe conserva la corona, pero Japón entra en escena
Punta Cana encabeza las preferencias durante 2026, gracias a sus resorts all inclusive de alta gama y una propuesta que permite descansar sin preocuparse por la logística ni por los gastos cotidianos. Le siguen Cancún y Riviera Maya, donde las parejas combinan playas, gastronomía y cultura, mientras Italia se mantiene como el gran clásico romántico de larga distancia, con recorridos por Roma, Florencia y la Costa Amalfitana.
El listado de los diez destinos internacionales más elegidos para lunas de miel durante este año lo completan:
- Punta Cana, República Dominicana.
- Cancún y Riviera Maya, México.
- Italia, especialmente Roma, Florencia y Costa Amalfitana.
- Aruba
- Miami y los Cayos de Florida, Estados Unidos.
- Riviera Nayarit y Los Cabos, México.
- Polinesia Francesa, con Bora Bora y Tahití.
- Tailandia, con Bangkok, Phuket e islas Phi Phi.
- Brasil, principalmente Búzios, Río de Janeiro y el Nordeste.
- Colombia, con Cartagena de Indias y Barú.
El ranking muestra dos maneras de entender este viaje. Mientras el Caribe ofrece descanso garantizado y pocas decisiones, Europa y Asia permiten construir un recorrido con distintos capítulos, paisajes y experiencias. Una modalidad no desplaza a la otra: responden a estilos de pareja y expectativas diferentes.
Entre los destinos que más crecen, Japón se instaló como el fenómeno de 2026. Tokio, Kioto y Hakone están atrayendo a parejas interesadas en el contraste cultural, la seguridad y la gastronomía. La primavera japonesa, especialmente durante la floración de los cerezos, se convirtió además en una de las temporadas más aspiracionales y difíciles de reservar del año.
Costa Rica también avanza con fuerza, impulsada por una oferta que combina naturaleza, bienestar y hoteles de alta gama en zonas como Arenal y Manuel Antonio. A esta tendencia se suman Milos, Paros y Naxos, en Grecia, junto con Montenegro y Albania, destinos que ofrecen paisajes mediterráneos con menor congestión y presupuestos más moderados que los circuitos tradicionales.
Planificar el matrimonio y también el viaje
La improvisación está perdiendo terreno. Para destinos de larga distancia como Europa, Asia o Polinesia, las reservas se están realizando con entre seis y ocho meses de anticipación, equivalentes a 180 y 240 días. En el caso del Caribe y Sudamérica, el plazo promedio fluctúa entre tres y cinco meses, es decir, entre 90 y 150 días.
Este tiempo de planificación aumentó frente a 2025 debido a la necesidad de asegurar disponibilidad en hoteles boutique, villas privadas y habitaciones especiales, además de evitar las alzas de último minuto en las tarifas aéreas.
La duración también supera ampliamente una vacación convencional. El promedio general se encuentra entre 12 y 15 días, aunque cambia según la distancia. Los viajes al Caribe y Sudamérica duran entre siete y diez días; los recorridos por Europa y Norteamérica, entre 12 y 16; y las experiencias en Polinesia, Asia o Sudáfrica pueden extenderse entre 15 y 21 días.
Menos maratón turística y más tiempo para estar juntos
Otro cambio relevante es el retroceso de los itinerarios que intentan cubrir demasiadas ciudades en pocos días. Las parejas están optando por el denominado slow honeymoon: menos traslados, estadías más prolongadas y tiempo suficiente para disfrutar cada lugar sin convertir la luna de miel en una prueba de resistencia con maletas.
En el Caribe predomina el destino único, porque trasladarse constantemente contradice la promesa de descanso. En Europa, Asia y Sudáfrica, en cambio, más del 70% de los viajes son multidestino. Entre las combinaciones más solicitadas aparecen Roma, Florencia y Costa Amalfitana; Madrid, Barcelona e Ibiza o Mallorca; y Bangkok, Phuket e islas Phi Phi o Bali.
En materia de alojamiento, los resorts all inclusive de lujo mantienen el liderazgo en el Caribe, seguidos por los hoteles boutique en Europa y Sudamérica. En el segmento más exclusivo aparecen los overwater bungalows y las villas privadas de Polinesia y Maldivas, alternativas con inventario reducido que suelen agotarse con varios meses de anticipación.
Las lunas de miel de 2026 confirman así un cambio de prioridades: menos destinos para marcar en un mapa y más experiencias con sentido. Porque la postal puede ser de película, pero el verdadero lujo está en disfrutarla sin tener que correr hacia la siguiente escena.
Para más información ingresa a www.cocha.com, solicita atención especializada en las tiendas COCHA a lo largo del país, o a través de la asistencia telefónica.
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