La Asociación Chilena de Líneas Aéreas (ACHILA) y la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) expresaron su preocupación por los últimos datos de la Junta de Aeronáutica Civil (JAC) correspondientes a octubre de 2025, que muestran una caída interanual de 4,1% en el tráfico total de pasajeros, tanto doméstico como internacional, marcando el segundo mes consecutivo de contracción y confirmando una tendencia previamente advertida por ambos gremios.

IATA-ACHILA

La baja en rutas clave evidencia la fragilidad de la recuperación y la urgencia de modernizar la gestión aeroportuaria y fortalecer la competitividad del sistema aeronáutico nacional.

El descenso del tráfico doméstico no es un hecho aislado. La baja en rutas clave —con Brasil, Argentina, Perú y Estados Unidos— evidencia la fragilidad de la recuperación y la urgencia de modernizar la gestión aeroportuaria y fortalecer la competitividad del sistema aeronáutico nacional.

En este contexto, ACHILA e IATA llaman a las autoridades actuales y a quienes asumirán en marzo de 2026 a impulsar una agenda que recupere conectividad, modernice la infraestructura, asegure estándares de competitividad y entregue certezas regulatorias a un sector clave para la movilidad, el turismo y las economías regionales.

Las aerolíneas reiteran su disposición a trabajar de manera conjunta en soluciones que beneficien a los pasajeros y al desarrollo del país, tal como se les ha transmitido con anterioridad a las autoridades actuales, como a los comandos de los candidatos que avanzaron a segunda vuelta presidencial.

“Los datos de la JAC confirman que la conectividad del país está retrocediendo. Para revertir esta tendencia, necesitamos que las autoridades pongan el tema aeronáutico al centro de la agenda: ampliar horarios en aeropuertos clave, modernizar la infraestructura y avanzar en regulaciones que impulsen nuevas rutas. La recuperación del tráfico aéreo es fundamental para el crecimiento y la competitividad de Chile”, afirma Eduardo Hardessen, gerente general de ACHILA.

Asimismo, ACHILA e IATA advierten sobre proyectos de ley que, aunque bienintencionados, podrían encarecer operaciones y viajes, desincentivar la demanda, afectar la competitividad y poner en riesgo nuevas rutas si no se acompañan de un análisis técnico riguroso. El país necesita una regulación moderna y pro-desarrollo, que respalde —y no frene— la recuperación del sector.

“Para asegurar el crecimiento de la aviación en Chile en un entorno desafiante y garantizar que sus beneficios lleguen a todos los pasajeros y regiones del país, hacemos un llamado a quienes tengan la responsabilidad del gobierno futuro, a implementar políticas públicas que impulsen el desarrollo del sector. La aviación no es un lujo: es un motor socio económico que conecta al país y genera oportunidades para todos sus habitantes”, indica Helen Kouyoumdjian, country manager de IATA en Chile.

Fuente: ACHILA-IATA vía ALN News