Por
Antonio Faundes Merino
director de
Turismo Integral Noticias

 

 

 

Cada vez que un turista entierra una bolsa de plástico en la arena de la playa, para no darse el “trabajo” de llevarla hasta el tacho instalado a 20 metros de su toalla… Cada vez que un visitante corta parte de la corteza de un árbol para llevarse “un recuerdo” de tal o cual parque… Cada vez que un turista ingresa en vehículo al desierto florido o en motos de agua a lagos ancestrales y ríos protegidos… Cada vez que un turista enciende un cigarrillo en un parque nacional…

Cada vez que… Hay tantos “cada vez que…” que sería aburrido seguirlos detallando.

Pero lo cierto es que ello demuestra que hay una tremenda falta de respeto al país que ese turista visita y una total carencia de cultura turística y ambiental.

Es que no es todo, también hay muchos “cada vez que…” que afectan a las personas que habitan o trabajan en los destinos. Como cuando un turista intenta que el artesano que vende figuras de madera o pulseras de metal le haga un descuento desproporcionado para comprarlo, como si su trabajo no tuviera el valor que su autor le ha asignado a su producto. O a su obra, en el caso de elementos que son más arte que utilitarios.

O cada vez que un turista le niega la propina que se acostumbra a dar en los restaurantes a los mozos o garzones “porque es su trabajo y nadie me obliga”… O cada vez que un visitante rechaza el saludo de un habitante local haciendo como que no lo ve…

Hay también, entonces, una evidente falta de respeto a las normas básicas de convivencia y una ausencia de cultura social en el trato de algunos turistas hacia los habitantes de un destino, sean proveedores, cultores o personas que simplemente viven allí.

La responsabilidad de los turistas hacia los destinos que visitan es clave en un contexto de responsabilidad social, de sostenibilidad y de crecimiento sustentable del turismo. Muchos dicen: “¿Y si hacen esto en otros países? Terminan presos”…. Lamentablemente en Chile, a lo más, les aplican una multa de escaso monto en relación al daño causado…

¡Sí, queremos que vengan muchos turistas! ¡Pero, con respeto!