Si usted busca relajarse en un ambiente de tranquilidad, silencio y así descansar lo mejor posible para retomar la rutina diaria de todos los días, debe ir a un lugar que cumple con este tipo de expectativas: las famosas Termas de Jahuel.

Están ubicadas en la Provincia de San Felipe, en el Valle de Aconcagua, y se caracterizan por el ph alcalino de sus aguas termales, las cuales le ayudarán a olvidar los problemas y mejorar las articulaciones, circulación y problemas reumáticos que pueda tener. Son grandes beneficios para su salud.

Es un centro turístico que contiene un spa y alrededor de 500 hectáreas de terreno que brindan la posibilidad de realizar deportes al aire libre, bajo el sol, o simplemente descansar rodeado de naturaleza.

Debido a que es destino muy concurrido, se recomienda reservar con anticipación para evitar problemas con el cupo de ingreso. Lo que más se destaca de Termas de Jahuel es lo accesible que es y la panorámica vista al paisaje precordillerano decorado con cerros y mesetas bajas que le brinda mientras se da un relajante baño en sus aguas.

Se ingresa a través de la ruta a San Felipe, que actualmente se encuentra asfaltada, lo que no generará complicaciones al llegar, pero en el último tramo podemos toparnos con un pequeño camino de ripio pero no es dificultoso ni limitará la visita al centro termal. Pero no solo tiene termas, también se pueden realizar cabalgatas, caminatas, picnics, entre muchas actividades al aire libre. Es una hermosa experiencia.

Termas de Jahuel Hotel & Spa se ubica a 98 kilómetros de Santiago en el medio de la precordillera. Goza de un entorno privilegiado donde la naturaleza es el principal protagonista.

La historia de este maravilloso centro termal se remonta al año 1834 cuando Charles Darwin hizo mención sobre este lugar en una de sus visitas al sector, es por esto que cuenta con reconocimiento internacional. Luego de una importante renovación, es en el año 2005 que Termas de Jahuel reabre sus instalaciones y logra ofrecer una armonía entre las comodidades del siglo veintiuno y la tradición del siglo diecinueve. 

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